7 tips para un buen expositor

Diseñar un buen expositor es tarea de profesionales y nosotros podemos ayudarte a hacerlo. Pero si te gusta realizar tus propios prototipos o tener una base sobre la que trabajar, te gustará conocer algunos tips que hacen de un expositor un buen expositor para las ventas.

1) Usa colores fáciles de identificar

Hay marcas claramente identificables por sus colores hasta el punto de que pueden llegar a ser símbolo de toda una gama de productos. El rojo de la Coca Cola es inconfundible pero esto ha hecho que casi todos los refrescos de cola acaben llevando etiquetas en tonos de rojo porque es como la gente identifica a estas bebidas. Si tú quieres vender una bebida de cola y hacerle un hueco en el mercado con personalidad propia, tendrás que buscar un color propio que la identifique.

2) Juega con el tamaño de las letras

Las letras de mayor tamaño tienen que reflejar una información corta y muy atractiva ya que son las que van a funcionar como gancho. Son las típicas leyendas de oferta, promoción o precio especial, en el caso de que se quiera llamar la atención con el precio o de novedad o nuevo cuando se quiere resaltar que es algo que llega por primera vez al comercio o un producto que ha cambiado su apariencia o formulación. Las letras medianas pueden tener información importante que el cliente puede querer tener una vez que se acerca y que le convencerán de que compre el producto. En pequeño, pero siempre legible, puede ir otra información adicional que no suponga novedad o gancho.

3) La forma del expositor, adecuada al producto

Aunque pueda gustarnos un tipo de expositor concreto, es importante que siempre se ajuste al tipo de producto que va a contener. Los expositores que contienen frascos como los de perfume o de maquillaje deben de poder encajar esos frascos de modo que no se caigan y que el cliente pueda cogerlos con facilidad, mientras que si lo que se venden son artículos pequeños y no muy frágiles, pueden estar sueltos en el interior de la caja sin problema. Además del diseño interior, también hay que cuidar el diseño exterior del expositor para hacerlo más llamativo y distinto.

expositores para el verano

4) El tamaño del expositor, conforme al local al que va destinado

El expositor debe de adaptarse al local y también al lugar al que va destinado. En un gran supermercado el expositor puede ir destinado a los lineales de estanterías y en ese caso debe de tener un tamaño pequeño adaptado a ese hueco. Pero si se está llevando a cabo una campaña más visible puede jugarse con expositores de gran tamaño e incluso con mesas para pruebas. Lo habitual es jugar con distintos tipos de expositores durante la campaña, que se adapten a promociones concretas que se puedan realizar en puntos de venta para conseguir atraer a más clientes.

5) Usa materiales adecuados a la duración de la campaña

Todos sabemos que el presupuesto es importante en una campaña por eso hay que evitar gastar de más. Si la campaña va a ser muy breve, un expositor de cartón fino puede ser suficiente, siempre que el producto que contiene pueda adaptarse a ese material. Si la campaña es larga, se necesitará de un expositor más resistente, igual que si el producto que contiene es pesado. Conseguir una buena adaptación al producto pero sin invertir más de lo preciso según la duración de la campaña es una buena manera de ahorrar en material y, tal vez, abarcar más con la campaña.

6) Lo cambios llaman la atención

A todos nos gusta cambiar de imagen de vez en cuando para sorprender a todos los que tenemos alrededor. Pues con nuestros productos debemos de hacer lo mismo para que se sigan viendo actuales, novedosos y sorprendan. Si utilizamos un mismo expositor durante mucho tiempo pasará de ser algo muy reconocible a ser algo que la vista directamente ignore. Introducir pequeños cambios en el expositor, como en el tipo de letra, en el color o en las llamadas de atención hará que este vuelva a ser visible para los compradores y recupere esa función de atraer la vista tan importante para las ventas.

7) No tengas miedo a innovar

Apostar por nuevas ideas, con algo que va más allá de un ligero cambio de imagen, es bueno. Pero tiene que ser un cambio con sentido ya que introducir algo muy novedoso sin darle una clara función puede acabar jugando en contra de la campaña. Por ejemplo, los expositores que juegan con nuevas tecnologías e incorporan pantallas o sonidos pueden ser muy llamativos, pero funcionarán mucho mejor si además dan alguna información sobre el producto y no se quedan tan solo en una forma de emitir publicidad en bucle.

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