Maqueta, la realidad cobra forma

Una vez que se elabora la maqueta del expositor, el cliente ve por primera vez cómo va a ser este en sus manos. Verá como todos los detalles que pudo ver en la simulación en tres dimensiones cobra ahora una forma física. Podrá ver el expositor realizado en cartón, en plástico o en los materiales seleccionados e incluso podrá colocar el producto en su interior para visualizarlo tal y como estará en las estanterías de los supermercados o tiendas una vez que comience a distribuirse. Es el momento de darle el visto bueno y comenzar su fabricación.

Lo habitual es que el expositor esté bien, ya que la simulación previa que se ha podido ver  está tan bien hecha que no suelen quedar dudas sobre cuál va a ser el resultado final. Si todo se ha hecho correctamente, no habrá ninguna sorpresa de última hora y todo saldrá tal y como se había previsto. El expositor será idéntico a la simulación y el cliente debería de estar plenamente satisfecho. Pero, si por cualquier cosa no es así, es el momento de introducir los últimos retoques antes de comenzar la fabricación en serie del producto.

Dado que la intención es que el cliente quede totalmente satisfecho con el expositor que hemos fabricado, la maqueta es muy importante. Aunque las simulaciones en tres dimensiones son muy buenas, algunas personas necesitan ver las cosas en la mano para percibir todos los detalles y para tomar una decisión final. Y eso es lo que le ofrecemos con la maqueta. Podrá ver en sus manos, con todos los detalles reales un expositor de verdad, y decidir si quiere que eso sea lo que se distribuya para llevar a cabo la venta del producto en los diferentes establecimientos comerciales en los que se lleve a cabo la campaña.

Tras la maqueta, la fabricación en serie

Una vez aprobada la maqueta comienza la fase de la fabricación en serie del producto. Se trata de realizar el número de expositores que habían sido pactados. Todos idénticos. Nos quedamos siempre con el diseño, por lo que no es necesario solicitar todos los expositores que se vayan a usar en el año, por ejemplo, sino que se pueden ir realizando los pedidos que hagan falta para una temporada y, más adelante, pedir más unidades. Así, no habrá que tener almacenados expositores que puedan tardar meses en ser utilizados.

expositores para el verano

En algunos casos, se trata de una campaña concreta y, por tanto, no habrá más encargos que los iniciales. Esto es así porque se trata de un expositor para una promoción especial. No obstante, guardar la maqueta y el proyecto es siempre importante, porque puede servir de base para otras promociones posteriores en las que se puede cambiar el color del expositor o el precio del producto, porque la promoción sea diferente. Muchas veces, el modelo del expositor es el mismo, pero cambia el dibujo porque se busca sorprender con nuevos diseños para que el consumidor vea algo diferente en la campaña.

Los expositores de cartón, los más comunes, suelen enviarse plegados y se montan en el lugar de destino. De esta manera ocupan mucho menos espacio y son más fáciles de distribuir. Si el expositor es la caja del producto se envía la caja para montar en fábrica y rellenar, consiguiendo así el resultado final. En algunas ocasiones, el cartón está troquelado de modo que se corta por la línea de puntos fácilmente, convirtiendo el embalaje en un expositor de una manera muy rápida y muy sencilla.

Otros expositores

Además de los expositores de cartón existen expositores fabricados en otros materiales, de los cuales también podemos ocuparnos. Es frecuente combinar el cartón con plástico o con metal para conseguir acabados más variados u otros usos que el cartón no puede dar. Por ejemplo, las perchas de metal para colgar los productos en el expositor son muy útiles ya que permiten que el producto se cuelgue en una caja o embalaje adaptado y el cliente solo tenga que cogerlo en la percha, pudiendo incluso elegir el color o el modelo que quiere comprar de una manera ordenada, viendo todas las opciones de un solo vistazo y pudiendo optar por el que quiere con total sencillez.

maqueta

Cada expositor tiene su manera de ser montado, algunos se distribuyen ya montados y con los productos en su interior. Pero debido a que son firmes y muy duraderos, una vez que se acaban los productos pueden ir reponiéndose fácilmente. En el caso ya mencionado de los expositores de percha suele pasar esto. El vendedor solo tiene que reponer los productos extras que compra en cajas sin expositor y el expositor estará siempre lleno, permitiendo servirse. Los que combinan plástico rígido es frecuente que también se distribuyan ya montados para facilitar el trabajo.

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