PLV y compra por impulso

La compra por impulso es la que se realiza sin premeditación, una vez en el supermercado o en el establecimiento. Normalmente, son cosas de poco valor, ya que es muy raro adquirir una televisión por impulso, pero no comprar un refresco, una pieza de ropa o algo de bisutería. Los expositores son básicos para fomentar estas pequeñas compras por impulso.

Los expositores totem en la compra por impulso

Los expositores totem se utilizan en la compra por impulso debido a su gran visibilidad y también a su especial resistencia. Esto permite, por un lado, crear una estantería adicional a las ya existentes en el establecimiento, algo que llama la atención por sí misma y que hace que el producto que se está mostrando destaque de manera muy especial sobre el resto. La especial resistencia de este tipo de expositores hace que sea posible su uso para productos que no pueden ir en otro tipo de expositores más pequeños, como botellas de gran tamaño, botes de pintura o una gran cantidad de artículos más pequeños.

Los expositores totem cuentan con una ventaja adicional, que es la de que pueden ser fraccionados en varias partes sin restarles protagonismo a los productos. Incluso puede haber un apartado para regalos o promociones que haga el totem todavía más atractivo de cara a los consumidores, que se acercan atraídos por el regalo y que acaban comprando el producto o productos necesarios para poder llevarse el artículo gratis en el momento. Un buen ejemplo son los productos solares, que, comprando más de uno, regalan pelotas para la playa o artículos para jugar en la arena. Estos productos están en el expositor y el cliente no se lleva un pack, sino que escoge qué quiere comprar (dos productos iguales o diferentes, por ejemplo) para llevar el obsequio que ya pone en su carro al momento.

Los expositores de sobremesa en la compra por impulso

Los expositores de sobremesa también son importantes en la compra por impulso. Aquí entra en juego el diseño de los mismos, que debe de atraer al comprador para que se fije en ese expositor antes que en otros que puede haber en el mismo lineal. Generalmente, la competencia es dura y cada vez se cuidan más los diseños, por eso es tan importante recurrir a buenos profesionales, que tengan conocimientos de marketing además de los de diseño y que sepan aconsejar al cliente para que la idea que este tiene en su cabeza se adapte a lo que el cliente busca.

expositores

En Promoción PLV podemos dar este tipo de asesoramiento para que los expositores de un producto sean los más adecuados al mismo, mantengan la imagen de la marca y, a la vez, consigan atraer al público de una forma eficaz. Podemos ayudarte tanto si tienes una idea previa como si quieres que desarrollemos los expositores de cero.

Otros elementos de la compra por impulso

En la compra por impulso también entran en juego otros elementos. Alguno de estos objetos son, por ejemplo, las tiras de impulso. Estas parecen funcionar muy bien para objetos de tamaño pequeño y de precio bajo. Se suelen colocar al lado de expositores de productos relacionados para incentivar la compra con el pretexto de que el cliente no tenga que visitar otra sección diferente. Por ejemplo, al lado de un expositor de refrescos puede haber una tira de impulso de aperitivos; junto a un expositor de cuadros puede haber una tira de impulso de cuelgafáciles; junto a un expositor de calzado deportivo una tira de impulso de calcetines sport…

expositores permanentes

Por supuesto, también entra en juego el lugar en el que se coloca el expositor. Todos los expertos en marketing saben que aquello que se sitúa a la altura de los ojos tiene muchas más posibilidades de ser vendido que lo que va colocado en los estantes más bajo de los lineales, ya que la gente no suele molestarse en agacharse a mirar. Y dentro de todos los lienales, aquellos expositores situados en los pasillos principales del establecimiento son los que llamarán más la atención y los que, sin duda, aumentarán las ventas. Esto es así porque para el cliente es mucho más cómodo comprar lo que ya está en el lugar de paso que entrar al pasillo del lineal para ver qué se le ofrece.

En definitiva, el cliente quiere que las cosas se le pongan fáciles. Si un objeto a la venta está en un lugar cómodo, se deja ver y además no tiene que buscar demasiado para encontrarlo, se venderá más porque en la mayoría de los casos el cliente valora más su tiempo que los céntimos que se pueda ahorrar entre una marca u otra. Solo si el precio es excesivamente caro puede hacer que se plantee echar un vistazo más a fondo.

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